Agencia de diseño web para restaurantes: Páginas web para hostelería.
Páginas web con carta digital y reservas
El 77% de los comensales mira tu web antes de decidir si reserva. Webs que abren el apetito, con carta siempre actualizada, reservas online y pedidos sin comisiones de plataformas.
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5.0
+ 23 reseñas en Google
Webs para restaurantes que se saborean antes de entrar
Diseño de nivel europeo al servicio de tu cocina: que la primera impresión se dé en pantalla.
“Me diseñaron el sitio web que tenía en mente y me están ayudando muchísimo con la captación de Leads”
Gorka Odiaga
Move Projects Andorra
Hablan de nosotros
Todo lo que la web de un restaurante debe tener
DigiAcción es una agencia de diseño web para restaurantes establecida en Andorra que trabaja para hostelería de todo el mundo de habla hispana. Webs que abren el apetito, posicionan en Google y convierten visitas en reservas y pedidos.

Diseño que abre el apetito
La fotografía de tu cocina como protagonista, con un diseño que transmite tu ambiente antes de entrar. En hostelería, primero se come con los ojos.

Carta digital siempre al día
Carta en la propia web (nunca un PDF): actualizable por ti en minutos, con alérgenos, fotos y precios al día. Y además, Google la puede indexar.
Reservas online integradas
Tus mesas se reservan desde la web en dos toques, con tu sistema actual integrado o el que mejor te encaje. Menos teléfono, menos mesas vacías.
Pedidos sin comisiones
Pedidos para llevar y a domicilio desde tu propia web, sin ceder a las plataformas su comisión de cada pedido. Tu cliente y tu margen, tuyos.
SEO local de serie
Ficha de Google conectada, datos estructurados de restaurante y carta, y las búsquedas de tu zona trabajadas. Que te encuentren antes que a nadie.
Multiidioma para turistas
Web en los idiomas de tus comensales, con la configuración correcta para que cada versión posicione. El turista también reserva por internet.

¿Tu web actual da tanta hambre como tu cocina?
Empezar es más fácil de lo que crees
Leer más sobre nuestro diseño web para restaurantes:
Carta digital, reservas, precios y plazos
¿Cuánto te cuesta cada reserva que entra por una plataforma?
Empezamos por aquí porque es la conversación que ningún restaurante debería aplazar más.
Los portales de reserva y las aplicaciones de reparto resuelven un problema real: traen clientes que no te conocían. El precio de esa comodidad son comisiones que se comen una parte considerable de un margen que en hostelería ya es estrecho, y algo que duele más a largo plazo: el cliente pasa a ser suyo, no tuyo. No tienes su correo, no sabes cuántas veces ha vuelto y no puedes avisarle de nada. Si mañana la plataforma decide mostrar antes al restaurante de al lado, no puedes hacer nada.
No se trata de romper con las plataformas de un día para otro, porque para muchos negocios son una fuente real de descubrimiento. Se trata de tener un canal propio que capte a quien ya te conoce y ya sabe que quiere venir. Ese cliente, el que busca tu nombre en Google, no debería costarte comisión. Y ahora mismo, en muchísimos restaurantes, está costándola.
En DigiAcción montamos webs de hostelería con esa idea en el centro: recuperar la reserva y el pedido directo, y con ellos el margen y la relación con el cliente.
Carta digital para restaurantes: por qué el PDF es el peor error
Es lo más extendido y lo más dañino, y merece explicarse bien porque la mayoría de restauradores no sabe lo que está perdiendo.
Un PDF colgado en la web tiene cuatro problemas graves. En móvil obliga a hacer zoom y a arrastrar, que es exactamente lo que un cliente hambriento no va a hacer. Google apenas lee su contenido, así que todos tus platos son invisibles para las búsquedas: nadie te va a encontrar por «arroz caldoso» o «menú sin gluten» si eso está dentro de un archivo. Cambiar un precio implica reeditar el documento entero, así que en la práctica no se actualiza y acaba mintiendo. Y no permite marcar alérgenos de forma accesible ni traducirse.
Una carta digital bien hecha es contenido de la propia web: cada plato con su nombre, su descripción, su precio y sus alérgenos, en secciones navegables, editable desde el móvil en treinta segundos y traducible a cada idioma. Eso convierte tu carta en el activo que más búsquedas capta de todo el sitio, porque la gente busca comida, no restaurantes en abstracto.
Y un detalle que importa cada vez más: los platos bien descritos son lo que permite que un buscador o un asistente de IA sepan que tienes opciones veganas, sin gluten o menú del día. Si está en un PDF, para ellos no existe.
¿Por qué Google Maps decide más que la web de tu restaurante?
Conviene asumirlo sin ofenderse: en hostelería, la ficha de Google es el escaparate principal. Alguien que pasea por una calle buscando dónde comer no visita tu web, mira el mapa.
Lo que decide ahí es concreto y todo está en tu mano. Las fotos, que deben ser tuyas y actuales, del local y de los platos reales, no de banco de imágenes. Las reseñas recientes y responderlas todas, también las malas, con educación y sin entrar al trapo. Los horarios exactos, incluidos los días de cierre y los festivos, porque nada enfada más que llegar y encontrar la puerta cerrada. Los atributos bien marcados: terraza, accesible, admite perros, para llevar, opciones veganas. Y publicaciones vivas con el menú del día o el plato de temporada.
La web y la ficha se alimentan mutuamente: los datos deben coincidir exactamente, y el enlace de reserva de la ficha debe llevar a tu sistema y no al de un tercero. Ese trabajo es la parte más rentable del posicionamiento en buscadores para cualquier restaurante.
Cómo debe ser la web de un restaurante: móvil, hambre y dos minutos
Este es el contexto real de uso y explica todas las decisiones de diseño de una web de hostelería.
Tu visitante está en la calle, con poca batería, con cobertura regular y con gente esperando su decisión. Por eso pesa tanto la velocidad: una web de restaurante que tarda seis segundos ya ha perdido. Y por eso hay cuatro cosas que tienen que estar visibles sin hacer scroll: qué comida sirves, si estás abierto ahora, cómo llegar y cómo reservar.
Suena obvio y casi ninguna web de restaurante lo cumple. Lo habitual es una portada con un vídeo pesado de fondo, un menú desplegable donde la carta está en el tercer nivel y un teléfono que hay que buscar. Cada uno de esos obstáculos es una mesa vacía.
Y la fotografía es aquí lo que la obra es para un arquitecto: una foto mediocre de un plato hace más daño que no poner ninguna. Si no hay material bueno, merece la pena resolverlo, y la producción de vídeo corta de un plato saliendo de cocina es de las piezas que mejor funcionan en redes para este sector.
¿Cómo recibir reservas y pedidos online sin comisiones?
El sistema de reserva propio no tiene por qué ser un desarrollo enorme. Lo importante es que cumpla cuatro cosas: que el cliente reserve en menos de un minuto sin llamar, que la mesa quede bloqueada en tiempo real para evitar solapamientos, que llegue un recordatorio automático (que es lo que reduce las ausencias, el agujero silencioso de cualquier restaurante) y que la reserva entre donde tu equipo la va a mirar de verdad.
Con el pedido para llevar o a domicilio pasa lo mismo. Montar un pedido directo desde tu web con pago en línea es perfectamente asumible, y cada pedido que entra por ahí es margen íntegro. La estrategia que mejor funciona no es prohibirte las plataformas, sino dar razones para pedir directamente: un extra que solo se consigue en tu web, condiciones mejores o simplemente decirlo en la carta y en la caja.
Un consejo práctico que ahorra dinero: no montes un sistema de pedidos completo si vendes tres cosas para llevar. Empieza por lo que de verdad usas y amplía cuando el volumen lo pida.
Web multiidioma para restaurantes: el turista decide antes de llegar
Si tu restaurante está en una zona con visitantes, hay una parte enorme de tu clientela que te busca desde otro país y en otro idioma, a veces días antes de viajar.
Ese cliente busca cosas distintas al local: escribe en su idioma, quiere ver la carta antes de venir, comprueba si hay opciones para su dieta y mira si puede reservar sin llamar por teléfono a un número extranjero. Una web que solo existe en un idioma pierde a toda esa gente en el primer segundo.
El multiidioma bien hecho no es traducir el menú de navegación: cada idioma necesita su propia URL, sus metadatos y las etiquetas hreflang correctamente cruzadas para posicionar en cada mercado. Y traducir la carta tiene su miga, porque los nombres de platos tradicionales muchas veces no se traducen, se explican. Una traducción automática de una carta produce resultados que van de lo confuso a lo cómico.
¿Recomienda la IA tu restaurante cuando alguien pregunta dónde comer?
Es un cambio reciente y en hostelería avanza rápido: cada vez más gente pide recomendaciones directamente a ChatGPT o a Perplexity, con preguntas del tipo dónde cenar bien cerca de aquí sin gluten.
Esos modelos no inventan: responden con los negocios cuya información encuentran clara, estructurada y coherente en varias fuentes. Un restaurante con la carta en texto real, los alérgenos marcados, la ficha impecable y reseñas recientes tiene mucho ganado; uno con la carta en PDF y datos que no coinciden entre la web y el mapa, sencillamente no aparece. Es el trabajo de nuestro servicio de visibilidad en chats de IA, y en hostelería la diferencia entre hacerlo y no hacerlo se nota rápido.
Para llenar mesas desde el primer mes, las campañas en redes sociales son el canal natural de este sector porque la comida entra por los ojos, y las campañas en buscadores funcionan muy bien para búsquedas con intención inmediata. Si además vendes producto propio, conservas o vinos, la tienda online abre una línea de ingresos que no depende de las mesas. Y una identidad visual coherente entre la carta física, el local y la web es lo que convierte un buen restaurante en una marca que se recuerda.
¿Cuánto cuesta la web de un restaurante?
Una web de restaurante profesional, con carta digital editable, SEO local de serie y la velocidad resuelta, parte de 1.500 euros.
Lo que mueve el presupuesto:
- El número de idiomas, que en hostelería turística suele ser el factor principal.
- El sistema de reservas y su integración con lo que ya uséis en sala.
- El pedido en línea con pago, si lo necesitas.
- El tamaño de la carta y si hay que montar varias (menú del día, cena, temporada, eventos).
- El estado de la fotografía y si hay que producir material nuevo.
Te damos la propuesta cerrada después de entender cómo funciona el negocio, sin sorpresas a mitad de proyecto.
¿Cuánto se tarda en hacer la página web de un restaurante?
Entre cuatro y ocho semanas para la mayoría de proyectos, según idiomas, cartas e integraciones. Lo que más suele condicionar el calendario aquí es tener la carta ordenada y la fotografía lista, así que conviene empezar por ahí.
Y si ya tienes web y aparece en Google, no se toca a la ligera: montamos el nuevo desarrollo en un entorno paralelo y publicamos con las redirecciones mapeadas, para conservar lo que ya has construido. Menos promesas, más acción.
Cada noche hay mesas vacías que se reservaron en la web de tu competencia.
Preguntas frecuentes sobre diseño web para restaurantes
¿Cuánto cuesta una página web para un restaurante?
Una web de restaurante profesional, con carta digital editable, SEO local de serie y la velocidad resuelta, parte de 1.500 euros. El precio final depende sobre todo del número de idiomas, del sistema de reservas y de si necesitas pedido en línea con pago. Te cerramos la propuesta después de entender cómo funciona el negocio, sin partidas que aparecen a mitad de proyecto.
¿Por qué no debo poner la carta en PDF?
Porque es la decisión que más clientes te cuesta y casi nadie lo sabe. Un PDF obliga a hacer zoom en el móvil, que es justo lo que alguien con hambre no va a hacer. Google apenas lee su contenido, así que tus platos son invisibles para las búsquedas y nadie te encontrará por arroz caldoso o menú sin gluten. Actualizar un precio implica reeditar el documento entero, con lo que en la práctica la carta acaba desactualizada. Y no permite marcar alérgenos de forma accesible ni traducirse. Una carta digital en texto real resuelve las cuatro cosas y se edita desde el móvil en medio minuto.
¿Puedo recibir reservas y pedidos sin pagar comisiones?
Sí, y es lo que más margen recupera. Un sistema de reserva propio en tu web permite que el cliente reserve en menos de un minuto, bloquea la mesa en tiempo real y envía recordatorio automático, que es lo que reduce las ausencias. Con el pedido para llevar pasa igual: cada pedido que entra por tu web es margen íntegro. No hace falta romper con las plataformas de golpe, porque traen gente que no te conocía; la estrategia que funciona es dar razones para pedir directo, con algún extra o mejores condiciones, y decirlo en la carta y en la caja.
¿Puedo actualizar yo la carta y los precios sin llamar a nadie?
Sí, y lo montamos expresamente para eso. Cambiar un precio, marcar un plato como agotado o publicar el menú del día debe llevarte menos de un minuto desde el móvil, sin tocar código ni esperar a nadie. Es la funcionalidad más importante de una web de hostelería, porque una carta desactualizada genera más quejas en sala que casi cualquier otra cosa. Si tienes varias cartas (mediodía, cena, temporada, eventos), las dejamos separadas y activables según el día.
¿En qué idiomas debería estar la web de mi restaurante?
Depende de quién entra por tu puerta, y merece la pena mirarlo con datos y no por intuición. Si vives del turismo, cada idioma que añades es un porcentaje de visitantes que puede leer tu carta antes de venir. El error habitual es traducir la web a máquina, y en una carta eso produce resultados que van de lo confuso a lo ridículo, porque los nombres de platos tradicionales no se traducen, se explican. Nuestro consejo: mejor dos idiomas bien hechos que cinco automáticos, y siempre con la carta traducida por alguien que entienda de cocina.
¿Hacéis también las fotos de los platos?
La fotografía es determinante en este sector: una foto mediocre de un plato hace más daño que no poner ninguna, porque el cliente juzga la comida por lo que ve. Podemos producir el material fotográfico y de vídeo, o trabajar con el que ya tengas si está a la altura. Un formato que funciona especialmente bien en redes es el vídeo corto de un plato saliendo de cocina, que se produce en la misma sesión y da contenido para meses. Lo valoramos según lo que tengas y lo que necesite el proyecto.
¿Trabajáis con restaurantes fuera de Andorra?
Sí, es lo habitual. Tenemos la sede en Andorra y trabajamos con hostelería de España y de otros países, porque un proyecto web se lleva perfectamente en remoto. Lo único que estudiamos al principio es de dónde viene tu clientela, porque en hostelería eso determina los idiomas, el tipo de contenido y hasta cómo se plantea el sistema de reservas. Un restaurante de barrio y uno de zona turística no necesitan la misma web aunque estén a diez minutos.
¿En cuánto tiempo estará lista la web de mi restaurante?
Entre cuatro y ocho semanas para la mayoría de proyectos, según los idiomas, el número de cartas y las integraciones de reserva o pedido. Aquí lo que más condiciona el calendario es tener la carta ordenada con precios y alérgenos, y la fotografía lista, así que conviene empezar por ahí. Los textos los redactamos nosotros si lo prefieres, o partimos de los tuyos si ya los tienes. Cuanto antes nos llegue el material, antes empiezas a recibir reservas por tu propia web.
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Enfocados en calidad sobre cantidad, trabajamos juntos para llevar tu presencia digital al siguiente nivel.
¿Listo para una web que dé tanta hambre como tu cocina?
Cuéntanos tu local y tu situación. En menos de 24 horas, Jesús, CEO de DigiAcción, analizará tu web actual (o tu punto de partida) y te dirá exactamente qué necesita tu restaurante, sin coste y sin compromiso.
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